Durante algún tiempo, estuve prácticamente desconectada del mundo. No tenía idea de que existían las redes sociales. ¿Cómo es que no me enteré? Es una larga historia...
El punto es que mi primer acercamiento con las redes sociales fue una mezcla de incredulidad, sorpresa e incomprensión. ¿Porqué de pronto se veían tantas personas caminando con blackberry (BB) o i-phone en mano, escribiendo a una velocidad que mis torpes dedos jamás podrían alcanzar?
Uno de mis primeros días en la oficina (estrenando empleo, vida), me topé en el pasillo con una compañera de trabajo:
- ¿Qué tanto haces?, le pregunté. ¡Vas a chocar!
- ¡Ah! Es que 'postearon' una foto mía en facebook. ¡Mira! Salgo horrible. ¿Qué quieren?
- Mi expresión dijo más que mil palabras. No entendí de qué me hablaba.
Honestamente entendía la mitad de lo que mi colega me decía... Su entonación al hablar, las expresiones que usaba, las palabras empleadas. En verdad parecía que me hablaba en otro idioma. Pero... ¿Facebook? ¿Qué es eso?, me pregunté.
Casi vertiginosamente, al "regresar" al mundo, supe lo que era facebook, twitter, linkedin, youtube, etc. (un largo etcétera, por cierto).
Un buen día, abrí una cuenta en Facebook. Subí un par de fotos y comencé a buscar amigos. No tenía muy claro a quién quería encontrar, sin embargo, escribí un par de nombres en el buscador sin mucha suerte. No me desanimé, seguí buscando y encontré a un amigo de la Primaria. Envié la solicitud de amistad y la aceptó (primera experiencia buena: ¡me aceptó!).
En un abrir y cerrar de ojos, ya había encontrado o me habían localizado un 'montón' de personas de la Primaria y Secundaria. Algunos súper buenos amigos, otros no tanto, pero creo que el simple hecho de saber que estaban bien, ya los convertía en mis amigos (segunda experiencia buena: ¡qué lindo es saber que los niños con quienes compartí salón de clases, ahora son seres humanos felices, prósperos y llenos de bendiciones!).
Sin darme cuenta, estaba reunida con aquéllos antiguos amigos. Indescriptible la sensación de verlos. Algunos no cambiaron en todos esos años. Otros estaban casi irreconocibles.
Después localicé amigos de Prepa, de la Universidad, de algunos seminarios. Llegaron varias reuniones. Más momentos felices.
Algunos ya no radican en este País. Otros ya no viven en este plano. Unos viven lejos de mí, otros no tanto. Constantemente tengo noticias de ellas y ellos. Algunos están conectados todo el tiempo a través de un smartphone. Puedo saber lo que comen, lo que piensan, dónde están. Otros son como yo, algunas veces entran a facebook y publican algo.
Para mí, es como entrar a una cafetería en donde están todos reunidos (creo que algo así podría ser mi Paraíso personal). A veces sólo recorro las noticias, como vagando entre las mesas de ese enorme café y escuchando lo que dicen, lo que piensan, lo que sienten. Si están pasando por un mal momento, les abrazo, les comprendo. Si están felices, me alegro con ellas y ellos.
Con sólo un 'like' (me gusta), sé que alguien me escucha en mis momentos de felicidad y también en los tiempos de prueba. A veces podría imaginar las formas etéreas de sus espíritus abrazando mi alma.
Aún prefiero tomar un café, reunirme en una comida o para tomar una cerveza, pero facebook definitivamente me ha acercado a seres queridos y me ha recordado dos cosas básicas:
1. Siempre puedo ser de utilidad a alguien
2. Siempre hay alguien cerca de mí
¿Cómo han cambiado tu entorno las redes sociales?
El punto es que mi primer acercamiento con las redes sociales fue una mezcla de incredulidad, sorpresa e incomprensión. ¿Porqué de pronto se veían tantas personas caminando con blackberry (BB) o i-phone en mano, escribiendo a una velocidad que mis torpes dedos jamás podrían alcanzar?
Uno de mis primeros días en la oficina (estrenando empleo, vida), me topé en el pasillo con una compañera de trabajo:
- ¿Qué tanto haces?, le pregunté. ¡Vas a chocar!
- ¡Ah! Es que 'postearon' una foto mía en facebook. ¡Mira! Salgo horrible. ¿Qué quieren?
- Mi expresión dijo más que mil palabras. No entendí de qué me hablaba.
Honestamente entendía la mitad de lo que mi colega me decía... Su entonación al hablar, las expresiones que usaba, las palabras empleadas. En verdad parecía que me hablaba en otro idioma. Pero... ¿Facebook? ¿Qué es eso?, me pregunté.
Casi vertiginosamente, al "regresar" al mundo, supe lo que era facebook, twitter, linkedin, youtube, etc. (un largo etcétera, por cierto).
Un buen día, abrí una cuenta en Facebook. Subí un par de fotos y comencé a buscar amigos. No tenía muy claro a quién quería encontrar, sin embargo, escribí un par de nombres en el buscador sin mucha suerte. No me desanimé, seguí buscando y encontré a un amigo de la Primaria. Envié la solicitud de amistad y la aceptó (primera experiencia buena: ¡me aceptó!).
En un abrir y cerrar de ojos, ya había encontrado o me habían localizado un 'montón' de personas de la Primaria y Secundaria. Algunos súper buenos amigos, otros no tanto, pero creo que el simple hecho de saber que estaban bien, ya los convertía en mis amigos (segunda experiencia buena: ¡qué lindo es saber que los niños con quienes compartí salón de clases, ahora son seres humanos felices, prósperos y llenos de bendiciones!).
Sin darme cuenta, estaba reunida con aquéllos antiguos amigos. Indescriptible la sensación de verlos. Algunos no cambiaron en todos esos años. Otros estaban casi irreconocibles.
Después localicé amigos de Prepa, de la Universidad, de algunos seminarios. Llegaron varias reuniones. Más momentos felices.
Algunos ya no radican en este País. Otros ya no viven en este plano. Unos viven lejos de mí, otros no tanto. Constantemente tengo noticias de ellas y ellos. Algunos están conectados todo el tiempo a través de un smartphone. Puedo saber lo que comen, lo que piensan, dónde están. Otros son como yo, algunas veces entran a facebook y publican algo.
Para mí, es como entrar a una cafetería en donde están todos reunidos (creo que algo así podría ser mi Paraíso personal). A veces sólo recorro las noticias, como vagando entre las mesas de ese enorme café y escuchando lo que dicen, lo que piensan, lo que sienten. Si están pasando por un mal momento, les abrazo, les comprendo. Si están felices, me alegro con ellas y ellos.
Con sólo un 'like' (me gusta), sé que alguien me escucha en mis momentos de felicidad y también en los tiempos de prueba. A veces podría imaginar las formas etéreas de sus espíritus abrazando mi alma.
Aún prefiero tomar un café, reunirme en una comida o para tomar una cerveza, pero facebook definitivamente me ha acercado a seres queridos y me ha recordado dos cosas básicas:
1. Siempre puedo ser de utilidad a alguien
2. Siempre hay alguien cerca de mí
¿Cómo han cambiado tu entorno las redes sociales?
Querida amiga, tienes razón en comentar el gran impacto de las redes sociales en nuestra vida, en mi personal punto de vista creo que han traido más beneficios que perjuicios ya que en este ritmo de vida tan apremiante de todos es muchas veces imposible levantar el telefono y llamar a nuestros parientes y/o amigos. Y aprovechando estas tecnologías puedes hacerte presente en unas líneas y expresar tu apoyo moral asi como enterarte en milésimas de segundo de lo que sucede en cualquier parte del mundo con la gente que más te importa, sin mencionar que los reencuentros con ex compañeros de diferentes momentos de tu vida son simplemente increibles.
ResponderEliminarSi bien es cierto que cuando tienes algo que ocultar es una de las mejores herramientas que puedes utilizar, creo que ha traido más beneficios a mi vida.
Saludos.