Lo que "copy/paste" provoca en tus ideas

¿Alguna vez has usado "copy/paste" para salir de un apuro?

¿Tiene algún impacto en tu persona?

Copiar textos de internet y colocarlos en un escrito académico sin citar al autor, es una práctica bastante extendida en diferentes niveles educativos. Los adelantos tecnológicos y la accesibilidad inmediata a la información transformaron la vida académica y laboral enriqueciéndola y simplificándola. Sin embargo, esa disponibilidad de información replicada de manera tan impersonal, también trajo consigo dos importantes retos: (1) no toda la información disponible en la red es veraz y (2) un gran número de estudiantes ha dejado de producir ideas originales. 

“Desde el origen de los tiempos hasta el año 2003, la humanidad creó cinco exabytes de información digital. Un exabyte equivale a un billón de gigabytes, o sea, un “uno” seguido por 18 ceros. En el año 2010, la raza humana generaba cinco exabytes de información cada 2 días y se esperaba que para el 2013, se produjeran cinco exabytes cada diez minutos”. /1  La cantidad de información disponible en este momento es abrumadora y no es necesariamente cierta. 


Los adelantos tecnológicos han dado acceso a esta información a pobladores de lugares recónditos en el planeta. “Actualmente, un gerrero Masai (África) con un teléfono celular, tiene mejor capacidad de telefonía celular que el presidente de EEUU hace 25 años y, si cuenta con acceso a internet, entonces tiene mejor acceso a la información de lo que tenía el presidente (de EEUU) hace sólo 15 años”. /2  Estos adelantos también transformaron la vida laboral y académica de las personas.

Donde antes se utilizaba una máquina de escribir para dar mejor apariencia a los textos producidos por una persona, llegaron las computadoras personales (PC) para ofrecer más y mejores opciones de formateo y personalización. Más adelante, las PC se conectaron a internet y se transformaron en computadoras portátiles, que luego abrieron paso a los teléfonos inteligentes y tabletas. Todo conectado a la red.


Esta transformación otorgó a los estudiantes una forma sencilla para conseguir informacion y derivó en el uso de textos “no propios” para el desarrollo de escritos académicos, mermando así, el sentido crítico de los mismos y disminuyendo la generación de ideas originales. Un 38% de los universitarios estadounidenses copia y pega contenidos en sus trabajos, tal como los encuentra en la red, mientras que 40% copia contenidos de fuentes impresas. /3  En la red se puede encontrar el mismo texto en cientos de sitios diferentes y en muchos casos no es posible rastrear al autor de la idea original. Además, las personas pueden tener diferentes identidades digitales, lo cual entorpece la identificación del autor y complica la comprobación de veracidad de la información.

Diversos centros académicos de prestigio han profundizado en el concepto de plagio y buscan asegurarse de que sus alumnos comprendan las situaciones específicas en que se infringe la propiedad intelectual, esté o no contemplada por la legislación local.

Un ejemplo de ello, es la “Guía para el uso de fuentes de consulta: ¿Cómo evitar el plagio?”, de la Universidad de Harvard, en donde expresamente indica que el apremio de tiempo, el cansancio, estar nervioso por el desempeño en clase o confundido sobre lo que se debe entregar, no son una justificación para “tomar prestadas” las ideas de alguien más. Además, propone dos acciones principales para evitar el plagio por confusión o descuido: 1) comprender lo que se está haciendo exactamente al elaborar una tarea y 2) seguir un método que sea sistemático y cuidadoso mientras se lleva a cabo la investigación. Sugiere, entre otras acciones: llevar un registro de las fuentes e imprimir las fuentes electrónicas, planear el trabajo con anticipación, NO copiar y pegar, hacer anotaciones por separado y tener claro hasta qué punto las ideas incluídas en el trabajo son parafraseos y cuándo son originales. /4

En conclusión, dice un proverbio japonés que “Si no es tuyo, debe ser de alguien”. La propiedad intelectual debe ser respetada, incluyendo aquellas ideas disponibles en internet que pueden no estar firmadas explícitamente. La manera en que se muestra ese respeto, es citando al autor original de esas ideas y nunca utilizarlas como si fuesen propias. Esto nos impulsará a generar ideas originales, a desarrollar nuestras habilidades de pensamiento crítico, creatividad y resolución de problemas, tanto en los trabajos académicos como en asignaciones laborales o empresariales. No es poca cosa “copiar y pegar”: es plagio.


/1  Schmidt, Eric (CEO de Google) citado en Diamandis & Kotler, “Abundance: the future is better than you think”, Free Press, 2012, pág. 34 y 35
/2  Diamandis & Kotler, “Abundance: the future is better than you think”, Free Press, 2012, pág. 9
/3  Las universidades extranjeras rastrean la red para localizar los plagios estudiantiles. http://www.belt.es/noticias/2003/diciembre/18/universidades.htm citado en: ARCE, C. (2009). “Plagio y derechos de autor”. Revista el Foro. Colegio de Abogados N. 10. Dialnet. Universidad De La Rioja. Recuperado de: https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=3431255 [Consultado el 23 de Marzo de 2018]
/4  Harvard College Writing Program. “Harvard Guide to Using Sources: How to Avoid Plagiarism”. Recuperado de: https://usingsources.fas.harvard.edu/how-avoid-plagiarism el 2 de Abril de 2018.


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